Impactos sobre países desarrollados
Los países desarrollados poseen, en general, bastantes de las características señaladas (con la notable excepción de su fuerte dependencia de combustibles fósiles importados), por lo que se van a ver menos afectados que los menos desarrollados. Sin embargo, dentro de ellos se dan situaciones muy diversas y, en especial, hay un grupo (en el que predominan los de menor grado de desarrollo) que es el más dependiente del petróleo (fenómeno que suele ir parejo con un pobre aprovechamiento de energías renovables), el menos eficiente y apenas han desarrollado políticas tendentes a la sostenibilidad. Además, su tejido industrial está poco diversificado y predominan los sectores más intensivos en energía y menos generadores de valor añadido. Este grupo sufrirá de forma especial la crisis energética y sus consecuencias. En él se encuentran los países del sur de la UE (Portugal, España, Italia, Grecia, etc.), aunque suelen tener elementos que no concuerdan con la imagen descrita y, en menor medida, Bélgica e Irlanda, además de Australia, Nueva Zelanda, etc. Por el contrario un nutrido grupo de países del norte de Europa (Suecia, Dinamarca, Alemania, Austria, etc.) y Japón constituyen el reverso de la moneda. Están avanzando mucho en la eficiencia energética. Alemania es líder mundial en energías renovables, a pesar de no contar con un potencial grande, exceptuando en energía eólica. Japón lo es en eficiencia y en placas fotovoltaicas. Suecia ha anunciado una rápida eliminación de los combustibles fósiles.










